martes, 22 de octubre de 2013

Viaje.

Solía ser una Alondra, de esas alondras libres; pero dentro de esa libertad habían algunas ataduras, sentía que mi cielo era muy pequeño para todo lo que quería volar. Me alejé, no porque yo no quisiera ser un pájaro, al contrario, quería volar más. En medio de este proceso, aparecieron en mi vida unas niñas muy lindas, las llamadas “hijas del Sol”, tenían energía y esa era la ave que yo buscaba.
Después de un largo vuelo encontré a unas lindas gaviotitas, con un cielo inmenso. Sé que, juntas, nos queda mucho por volar. 

Vanesa Navarro
Patrulla Chilles