Durante toda mi vida pertenecí y me sentí parte de un lugar maravilloso, donde pasé los momentos más fantásticos en mi niñez y donde siempre quise regresar, regresar para dar a las demás lo que me habían dado.
Llegó el momento tan anhelado, me tocaba por fin volver a mi lugar en el mundo. Lo que yo no me esperaba, era que a veces en la vida el mundo, el universo o ‘’Dios’’ nos tiene destinada otra cosa, algo mejor, dicen. Por algún motivo que desconozco vine a este lugar, sin conocer nada, sin saber quiénes eran, sin saber sus tradiciones, costumbres, ni nada. Todo era muy distinto a como pensé que sería…
Me enamoraron, cada una de ustedes, con sus locuras y sus enseñanzas, sus penas y alegrías, sus triunfos y derrotas. Dieron vida a mi moribundo interior, y eso es lo que me hace estar hoy escribiendo para ustedes.
Gracias Hijas del Sol por iluminar mi vida, gracias por darme un sentido y energía.
Las Adoro.
“Cuando menos te lo esperas el pasado puede venir a remover el presente, y nunca sabes a donde te va a llevar, sólo puedes confiar en que sea un sitio al que deseas ir.”
Anónimo