Al preguntarme en mi sueño, cómo, por qué, cuándo y para
qué, en ese momento suena el indeseado despertador. Lo apago con desgarro e
intento responderme estas interrogantes sin mucho trasfondo… Pero la verdad es
que todo comienza antes, mucho antes de que ocurriera el encandilante eclipse.
Acciones y respuestas a costumbres en las cuales se mostraba
casi inevitablemente, esas ganas y una sensación un tanto indescriptible al
ayudar o quizás alguna acción tan vaga de alguien desconocido… Pero no por
mucho.
Fue ahí cuando, BOOM! Todas mis interrogantes siguieron el
mismo sentido.
Anónimo
Patrulla Pindales.